Biotec y compañerismo: Premio Nacional

La Biotecnología es uno de los sectores económicos destacados de nuestro país, y lo es cada vez más. Este es uno de los principales mensajes que se compartió en el IX Foro de Biotecnología y Capital Riesgo, organizado tradicionalmente por la escuela de negocios Aliter y en esta ocasión por la firma legal multinacional DLA Piper. El foro tuvo lugar el pasado 28 de febrero conjuntamente con la entrega del Premio Nacional de Biotecnología a la ex-ministra de Ciencia e Innovación, emprendedora e inversora, Cristina Garmendia.

Garmendia destacó en su discurso de recogida los valores que caracterizan al sector biotec:

“Cuando te rodeas de personas buenas y de buenas personas, todo es muy fácil. Sin ellas, todo es imposible. En el sector biotec no destacan envidias ni personalismos. Hay compañerismo y conciencia de que el talento y la pasión son la regla común. Si algo caracteriza a la biotecnología española, estas palabras son: audacia, compromiso, cooperación, ilusión, un poquito de heroicidad.

Valorando el contexto actual del sector, Garmendia realzaba:

Hay oportunidades históricas en España. Estamos en el centro de atención de la farma internacional. La ciencia que se hace en España es del primer nivel, p.ej. el CNIO es el centro de investigación en cáncer más importante de Europa.”

Y también tuvo palabras para recordar la importancia de la diplomacia científica durante su tiempo en el Ministerio de Ciencia e Innovación:

“Uno de los principales retos como Ministra de Ciencia e Innovación fue lograr acuerdos con todos los países que formaban la Unión Europea.”

En su laudatio de la premiada, Jorge Barrero, director de Cotec y compañero de Garmendia en esta fundación y en su etapa ministeria, resumía: “Qué suerte que Garmendia se haya dedicado a la #biotec.”

El Foro también contó con una charla magistral sobre el estado actual de la biotecnología y la inversión, en manos de Enrique Castellón, así como una mesa redonda en que representantes de los diferentes campos implicados debatieron sobre las necesidades del sector biotec y las capacidades del sector económico, y capital-riesgo en particular, para responder a ellas.

En la mesa inaugural del Foro, moderada por Martín Herández-Palacios, director de la escuela internacional de negocios Aliter, Ion Arocena, director general de ASEBIO, subrayaba las características del sector biotec que lo hacen ideal para ser financiado por el capital riesgo: sus largos tiempos de desarrollo, su alta necesidad de inversión, y la especificidad y volumen de sus riesgos asociados, ya que, en la biotec tanto el riesgo tecnológico como el riesgo de mercado tienen un gran peso. También destacó la importancia del inversor local:

“La inversión está basada en la confianza. El papel de inversor local “ancla” es fundamental, como el de los asesores especializados. Es un trabajo de largo alcance.

Por su parte, Amelia Martín, responsable de la Plataforma Española de Medicamentos Innovadores en Farmaindustria, reivindicó en esta Mesa la investigación española:

“La investigación biomédica española es muy buena. Tenemos muchos investigadores liderando proyectos internacionales. Una de las grandes cuestiones es cómo convertir a nuestro país en un polo de atracción para la investigación biomédica.

Rogelio Pardo, presidente de MadridNetwork, iba más allá y añadía:

También tenemos una buenísima industria biotecnológica, a pesar de que la administración pública la tiene financieramente abandona.
Aún se suele hablar del “sector emergente” de la biotecnología. Pero esto solo es así porque no se tiene en cuenta la influencia del sector en los sectores farma, agro-alimentario… La biotecnología no es un pequeño sector, sino una industria potentísima, que destaca
por su capacidad de transformar industrias.

Desde el lado del capital, también inauguraba el Foro José Zudaire, director general de ASCRI, la Asociación Española del Capital, el Crecimiento y la Inversión. Poniendo énfasis en la importancia del triángulo Talento – Conocimiento – Capital, recordaba:

El capital está ahí. Con él se llega a la innovación, y con él al crecimiento tecnológico de calidad. Estamos en el mejor momento para invertir, desinvertir y captar fondos. Pero no podemos morir de éxito porque economías vecinas están haciendo mucho más que nosotros.

En su charla magistral, Enrique Castellón, director general de CrossRoads Biotech (CRB InverBio), hizo un repaso crítico y magistral a la financiación del sector biotecnológico en nuestro país. Su intervención dio lugar a una amplia reflexión sobre el estado económico del sector, pero también sobre la responsabilidad sobre este.

El sector biotec es importante en España, pero no tiene la suficiente visibilidad internacional. Crecemos a nivel absoluto, comparados con nosotros mismos, pero no en términos relativos, comparados con los demás. Pero la culpa de que la situación económica del sector biotec no sea la óptima no es solo de los gobiernos, sino también de la sociedad, que no se interesa por la ciencia.

Castellón introdujo también un concepto interesante: el Capital Paciencia, “una necesidad en nuestro país, en que hasta la fecha la inversión olvida el medio plazo”.

En la última Mesa redonda, de Biotecnología y Capital Riesgo, Pablo García, de DLA Piper, comenzaba recordando que:

“El capital privado busca invertir en equipos directos altamente cualificados, con experiencia, con buenos flujos de caja y adscripción a mercados interesantes. En definitiva: rentabilidad.”

Miguel Ángel Llamas, CEO de Empireo y representante en la mesa de las pequeñas empresas biotecs, subrayaba la dificultad de encontrar financiación en España, incluso en proyectos modestos, y realzaba la importancia de la comunicación científica:

No estamos comunicando la biotecnología lo suficiente. Las personas desconocen que la insulina, lo que se mira en sus análisis de sangre… existe gracias a la biotecnología.

Además, este fallo no se da solo en la sociedad en general, sino también entre los propios profesionales. Es un mito que los productos biotec tarden 10 años en llegar al mercado. Los productos terapéuticos pueden tardar eso, pero los diagnósticos llegan en 2-3 años.

También es un mito que solo lleguen al mercado 1 de cada 1000 moléculas. Es así en farmacéuticas, pero los productos biotecnológicos suelen estar mucho más dirigidos y por tanto tener un mayor porcentaje de éxito.


Cómo comunicamos también afecta a cuáles son las prioridades de la sociedad, y esto condiciona el modelo económico de nuestro sector. En palabras de Miguel Ángel:

“Cuando hay una pandemia, nos gastamos 50 millones de € en fármacos para evitarla, y este dinero se pierde cuando el fármaco caduca en un almacén porque al final (afortunadamente) no se tiene que usar. Sin embargo, si invirtiéramos ese mismo dinero unos años antes, en investigación, generaríamos fármacos propios que vender a terceros, recuperando la inversión e incluso ganando dinero.”

Por último, Andrés Ubierna, director de Estudios y Comunicación de CDTI, explicó las iniciativas de este órgano ministerial para la promoción de la competitividad empresarial, especialmente en relación con el sector biotec.

Paula González de Castejón, de DLA Piper, cerró el Foro resumiendo muchas de las aportaciones previas, enfatizando la importancia de la financiación y, en particular, el capital riesgo, para el sector biotec.

Como resumen del evento:

El talento y la pasión son la regla común del sector biotec. El capital permite convertir el conocimiento biotec en innovación, y con esta, llegar al crecimiento tecnológico de calidad.

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“¿Cuántas veces no lo habré hecho?”: negaciones expletivas

Ayer me encontré, sin comerlo ni beberlo, comentando con Carlota de Benito las curiosidades lingüístico-morfológicas de un mensaje de audio que le había enviado a nuestro otro amigo tuitero, Unai Cereijo, quien se había percatado de que yo había usado un “no” expletivo. Y luego que si el siglo 21 no es bonito, amichs.

¿Qué es una palabra expletiva? En gramática, se trata de una palabra o partícula que no aporta significado, sino un matiz de expresividad (en español), o que cubre una necesidad gramatical (como en inglés: It rains). Básicamente, es una palabra o partícula que no añade información esencial a la frase. Literalmente, la palabra significa “que completa”, del verbo latino expleō, “completar”, con el sufijo ex- (“fuera, hasta afuera”, aquí con el sentido de “completamente”) y el verbo pleō, “rellenar”, relacionado con nuestras palabras lleno, plenodoble, simple

Mi frase completada había sido la siguiente:

¿Cuántas cosas así no haremos cada día?

Que significa lo mismo que sin el “no”:

¿Cuántas cosas así haremos cada día?”

Pero con un matiz de insistencia, de conciencia perdida:

¿Cuántas cosas así no haremos cada día? 
=
¿Cuántas cosas así hacemos cada día, sin darnos cuenta?

La Nueva Gramática de la Lengua Española de la RAE (que puede consultarse total y gratuitamente aquí), que la negación expletiva era más común antes, especialmente en verbos que expresan rechazo, temor, duda o impedimento: “No nos iremos hasta que [no] nos digan la verdad.”

En otras lenguas, como el francés (y diría que el catalán), la negación expletiva se sigue dando en registros formales, mientras que en español es más rara y no denota formalidad:

Jean craint que Marie [ne] vienne.
Juan teme que María [ ] venga.

En mi caso, diría que esa expletiva está influida por el catalán, en que la negación expletiva es más frecuente que en español… pero, ¿quién no lo podría decir?

PS: En inglés, el sentido original de la palabra expletivo ha evolucionado hacia un sentido más específico de “palabrota”, un tipo de palabras intrínsecamente expletivas (no aportan significado, sino emoción). Por ello, en inglés es común la frase “expletive deleted”, que hace referencia a la supresión de una de estas palabras, p. ej. en las series o películas con público infantil, con sus archiconocidos pitidos.

Retos actuales en Medicina Personalizada

El pasado 14 de febrero, el ecosistema bioinformático de Barcelona se dio una cita de San Valentín en la Residencia d’Estudiants del CSIC, donde tuvo lugar el simposio “Retos actuales en Medicina Personalizada”, #MedicinaPersonalitzada, organizado por la Asociación Bioinformatics Barcelona (BIB).

Antes de comer, revisamos el panorama internacional de las iniciativas de medicina personalizada con Jordi Rambla, director del EGA (European Genome-Phenome Archive); los protocolos típicos de gestión y análisis de datos genómicos con David Torrents, profesor ICREA de Genómica en el Barcelona Supercomputing Center (BSC); y un par de casos concretos de análisis bioinformático en dos comunidades españolas diferentes: Cataluña, con su proyecto URD-Connect, sobre enfermedades minoritarias, de la mano de Sergi Beltran, director de la Unidad de Bioinformática del Centre Nacional d’Anàlisi Genòmica (CNAG); y Navarra, con su proyecto NAGEN-1000 de medicina personalizada en la atención clínica.

Para finalizar, repasamos algunas tecnologías emergentes de la bioinformática ámbito de la medicina personalizada. Miguel Ángel Mayer, médico investigador en el grupo de investigación de informática médica (GRIB) de la UPF y el IMIM, nos habló del real world data, o reutilización de la información clínica para la investigación, mientras que Marta Villegas, lingüista e investigadora del BSC, presentó la minería de textos y el procesamiento del lenguaje natural (PNL) en medicina. Por último, Vicent Ribas, director de la línea de investigación de análisis de datos en Eurecat, explicó el contexto del aprendizaje artificial (machine learning) y los datos masivos (big data), con algunos ejemplos de su aplicación en biomedicina.

Si no pudiste asistir, o si te gustaría recordar algunos de los mensajes clave del Simposio, puedes encontrarlos a continuación en LinkedIn.

Resumen de la reciente iniciativa en la que 19 países europeos han conseguido colaborar para compartir sus datos genómicos. Diapositiva de Jordi Rambla.

Te tengo pelota

Hace unos días, nuestro amigo Unai Cereijo nos dejaba caer en una frase: “a esta persona le tengo pelota, mientras que aquella otra le tengo paquete“. Mi amiga Cristina y yo nos miramos preguntándonos: “¿Lo qué?”.

El Diccionario de la Lengua Española (DLE) de la RAE y ASALE (Asociación de Academias de la Lengua Española), por su parte, no registra las locuciones tener paquete o tener pelota en las entradas correspondientes a ninguna de estas palabras, aunque esta visita al diccionario me sirvió para hacer algún descubrimiento léxico interesante. Tampoco registra estas locuiones el diccionario Larousse de 2016 (paquete, pelota)

Ya que el diccionario no ayudaba, recurrí al método científico y exhaustivo de preguntarlo en Twitter:

Estas fueron las respuestas que recibí:

“Es la primera vez que oigo (leo) ambas expresiones. Soy de Málaga.”
(@iuliatraductrix)

“Tenerle paquete = tenerle manía. Soy de Zaragoza. “Tenerle pelota” no lo he oído nunca.”
(@patriciaoliverd)

“No, nada. México.”
(@LaraCruzAd)

“Tenerle paquete👌! Desde Cantabria. Que te cae mal, vamos…”
(@juno15515413)

“Barcelona. Yo he oído “tenerle pelusa” a alguien con el sentido de tenerle recelo o incluso algo de envidia.”
(@nubesdepalabras)

“No. Res. Gens. En absolut. [Barcelona]
L’@Eleder_ [Euskadi] diu que paquete sí, mania. Uh.”
(@ruestern)

“Yo nunca he oído ninguna de las dos expresiones. He preguntado en mi entorno y tampoco. Soy de Murcia.”
(@chanchiperezgr)

“Por tenerle pelota entiendo que alguien te cae en gracia, que eres parcial hacia él. Tenerle paquete diría que es un poco más que tener manía, que alguien te cae bastante mal. Aún así yo no las uso, acaso alguna vez la primera. Vitoria-Gasteiz.”
(@oihantxabarri)

“Yo uso las dos con el significado que ha explicado @oihantxabarri y creo que aquí en Pamplona se utilizan bastante”
(@ikertb)

“Tenerle paquete=manía a alguien, sí. Pelota no. Lo del paquete no se si lo he oído alguna vez en Murcia, creo que sí pero no puedo asegurarlo. En Madrid sí, mucho.”
(@misotrasvidas)

“Tenerle paquete es tenerle manía. Tenerle pelota es que te ha entrado por el ojito derecho. Normalmente se utiliza entre estudiantes, con referencia al profesor/a la profesora respecto al/a la estudiante. Soy gipuzkoano.”
(@inagurru)

“Suena a tenerle manía 🤔”
(@lleonarpler)

“Galicia. En mi vida lo había oído.”
(@fxtorres)

“Tenerle paquete a alguien es tenerle manía, tirria. Tenerle pelota no lo he usado nunca, pero me suena normal… Sería favorecerle, pero dicho despectivamente (favoritismo?). Gipuzkoa.”
(@protoeuskaldun)

“Albacete. No lo he oído jamás”
(isalogomez)

Aunque no podamos llamar “exhaustiva” a esta muestra (n = 15), hay una clara tendencia al desconocimiento general de ambas locuciones, excepto en el Norte de España, y especialmente alrededor de la zona Euskadi – Navarra, donde la expresión tenerle paquete es más o menos frecuente con el significado de “tenerle manía” a alguien, mientras que tenerle pelota a alguien es “sentir predilección” por esa persona, con una connotación a veces negativa.

Así que ya saben: ¡a ustedes les tengo pelota! 🙂

 

 

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